Me hizo reír el gobe

El gobernador de Puerto Rico me hizo reír a carcajadas, dijo que el departamento de salud hacia sus operativos porque de vez en cuando la gente no obedece la orden ejecutiva y se aglomeran, yo creo que este señor no escucha ni ve noticias, además de que aparenta no salir de su casa.

Yo considero, que nuestro gobierno tanto a nivel central como en muchos de los municipios, no están siendo realistas con la situación actual de un Puerto Rico dónde además del Covid-19, están matando a diez o más personas cada 48 horas. Hoy estuve dando lectura a un parte de prensa con el título ” comisionado de seguridad pública reunido con la alta oficialidad discutiendo los planes de seguridad”.

Puerto Rico amerita un plan con estrategias múltiples para atajar la violencia que impera en nuestras calles, muchos planes ya de por sí revisten poca o ninguna coherencia. Hay que comenzar por estructurar un solo plan con las estrategias pertinentes a cada unidad, presinto, distrito, división o negociado, etc. Porque de no ser así, se cae en la inobservancia, ineficiencia y la ineficacia.

Los alcaldes por su parte, deben dejar a sus respectivos cuerpos municipales hacer lo propio desde sus distintas jurisdicciones, de forma tal que hagamos una extención viable del cuerpo hermano. No hay porque andar en la misma unidad si se tiene el conocimiento de lo que se quiere hacer. Y a estas alturas del juego nadie puede tener duda de que lo que se quiere es combatir la criminalidad en todos sus aspectos. Solo mi opinión.

seguridad publica: quien le pone el cascabel al gato.

La seguridad pública implica que los ciudadanos de una misma región puedan convivir en armonía, cada uno respetando los derechos individuales del otro. El Estado es el garante de la seguridad pública y el máximo responsable a la hora de evitar las alteraciones del orden social.

En este sentido, la seguridad pública es un servicio que debe ser universal (tiene que alcanzar a todas las personas) para proteger la integridad física de los ciudadanos y sus bienes. Para esto, existen las fuerzas de seguridad (como la policía), que trabajan en conjunto con el Poder Judicial.

Las fuerzas de la seguridad pública deben prevenir la comisión de delitos y reprimir éstos una vez que están curso. También es función de las fuerzas de seguridad perseguir a los delincuentes y entregarlos a la Justicia, que será la encargada de establecer los castigos correspondientes de acuerdo a la ley.

En este sentido hay que destacar entidades u organismos de todo el mundo que se encargan de llevar a cabo las acciones pertinentes para lograr que los ciudadanos de una zona o país en concreto estén a salvo de actos delictivos y vivan en armonía.

La seguridad pública también depende de la eficacia de la policía, del funcionamiento del Poder Judicial, de las políticas estatales y de las condiciones sociales. El debate respecto a la incidencia de la pobreza en la inseguridad siempre es polémico, aunque la mayoría de los especialistas establece una relación entre la tasa de pobreza y la cantidad de delitos.

(Según Olga Elena Resumil estipula en su libro “Criminología General segunda edición 1992), “La búsqueda de alternativas para solucionar el fenómeno delincuencial ha movido a los investigadores a encontrar soluciones diversas mediante el análisis de factores individuales o sociales que contribuyen a este. En muchos casos las soluciones no han sido implementadas de acuerdo con una política criminológica correcta aunque reconocida como de avanzada. Así, las soluciones no han sido fruto de experiencias autóctonas ni han culminado las expectativas de poner fin o remediar la situación de criminalidad que sigue en ascenso”.

Por otro lado, con la aprobación de la ley numero 19 de 12 de mayo de 1977, mejor conocida como “ley de la policía municipal”, se pretendía reforzar a la policía del estado en el combate de la criminalidad, aparentemente esto no funciono así. Hoy día contamos con policías municipales en casi todos los pueblos de la isla, pero no se ha cristalizado el rol activo que tanto se esperaba de estos cuerpos sino que los mismos fueron tomados como balón político, aunque en algunos pueblos si los están utilizando para combatir la criminalidad. De otra parte, no podemos dejar de mencionar la merma que ha sufrido la policía del estado como consecuencia de un éxodo, previsible y remediable debido a la reducción en los beneficios de retiro y otros que ha sufrido el mismo. Este aspecto, ha sido poco atendido o ignorado por el gobierno, y lo que tenemos hasta ahora es, un poco, al gobierno central pidiéndole apoyo a los municipios y a muchos municipios diciendo que si, pero para las gradas y cuando se les presiona se sacan de la manga aquel refrito que dice, “eso es responsabilidad primaria del estado”.

Por tal razón, hoy tenemos un país golpeado por varios huracanes, terremotos, pobreza generalizada y normalizada, violencia institucional, corrupción y criminalidad. Todos esperan que el 2021, sea un año distinto, ahí hay esperanza dicen algunos y claro, la esperanza es lo último que se pierde. Pedro Pierluisi gano unas elecciones sin muchas promesas o ideas, así que nos toca esperar que lo haga bien. Retomando el tema de la seguridad pública, el futuro de esto es de los municipios, dependerá de los alcaldes exigir al gobierno los fondos pertinentes para fortalecer sus cuerpos de ley y orden, luego dejarlos trabajar en lo que es y no en los que ellos quieren, para comenzar a tener algún margen de control en los que respecta a la criminalidad. Es lo que hay al momento, tenemos que mejorar muchísimo, hay espacio para ello, siempre y cuando se escuchen las voces de los que tienen algo que decir y esto tiene que incluir inevitablemente a las comunidades, especialistas, y personal ducho en la materia. Por último, hay que hacer aquello que nunca hacen, ejecutar.

Ref;

www.definiciones.com

Criminología General, segunda edición; Olga L. Rsumil

El gobierno que mereces

Los buenos o malos nombramientos en el gobierno, realmente no me preocupan, con el pasar de los años he visto como buenos hombres y mujeres sucumben ante la política de un gobernante que no supo usar el poder que el pueblo le asignó.

Hombres y mujeres sumamente preparados, con un alto grado de experiencia. Y es que una cosa es la persona nombrada y sus capacidades y otra muy distinta es, si el gobernante los va a dejar trabajar o si los va a manejar como marionetas, que es a groso modo lo que hemos visto hasta ahora.

Otra cosa es, aquellos que para lo único que sirven es para salir en programas de televisión que lo único que hacen es entretener, entonces pasan a ser necesarios más que como dirigentes como bufones y por eso algunos sectores los llegan a querer.

Enfoquemos en lo que los gobernantes entrantes nos pueden ofrecer sobre salud, educación, seguridad y desarrollo económico. Todavía no he visto las propuestas de muchos de los nuevos y de los incumbentes menos, estos últimos tomaron prestado los eslogan de moda, en muchos casos no han hecho nada que no sea decir medías verdades y en otros, solo mantienen las dependencias al filo del barranco, lo que significa que las mantienen pero no las desarrollan, menos gastos y dicen que tienen. Y así meten cuatro años más, pero como dijo un sabio, “el pueblo tiene el gobierno que merece”. Solo mi opinión.

Yo, dejé de creer

Yo, dejé de creer

Yo comencé a dejar de creer en los partidos, cuando ví personas de un partido cambiarse para otro por una candidatura, porque en su partido no lo querían, cuando ví personas ser de un partido y cambiarse solo por una posición, incluso cuando supe de gente que hasta se les pagaba el pasaje para que ejerciera, etc, etc, etc. Pero lo que más me convenció de dejar de creer en los partidos fué el ver a un montón de personas prometiendole al pueblo cosas para después no cumplirles, estoy esperando a un valiente que se siente conmigo a discutir esos asuntos.

Desde el cambio se ve, hasta la mal llamada transformación, desde habla pueblo habla hasta la gente primero, desde del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, hasta ver mi tierra destruida jamás creeré más en los partidos, por eso escogí como escogí, perdí algunas, gané otras. La democracia en mi país se dañó, por falta de un liderazgo limpio, transparente y de palabra. Mi país agoniza por la falta de hombres y mujeres de estado que prometan, hagan los planes y los ejecuten, mi país agoniza por tanto colorete, filtros para encubrir la corrupción y la mentira. Mi país agoniza por la normalización del tiroteo, y la violencia, mi país agoniza por un protagonismo desmedido de aquellos que sin haber ganado bien ya están buscando posiciones de mucho dinero para poder futitearselo, gente que durante su incumbencia no han hecho otra cosa que publicitar su imagen y sus embustes.

Mi país agoniza por la falta de sensibilidad ante la tragedia humana, el abuso de nuestros ancianos, el robo de nuestras pensiones, alegando ser responsables, responsables serían se metieran presos a los que malversaron nuestros dineros, que bien es ser responsable disminuyendo la calidad de vida de los demás. Mi país agoniza cuando paga una millonada a un departamento de educación que no ha evolucionado en los últimos cincuenta años, siendo conservador, mi país agoniza cuando en los ayuntamientos no existen hospitales dónde los desvalidos puedan acudir, mi país agoniza cuando los gobernantes usan la “palabra siendo responsable” y a la misma vez te destrozan la vida.

Mi país agoniza cuando las instituciones éticas y fiscalizadoras solo sirven para obligar a cumplir con unos cursos mientras los que dirigen no practican lo que predican, mi país agoniza cuando pagamos servicios de luz y agua carísimos y recibimos un pésimo servicio. Mi país agoniza cuando nos mienten en la cara diciendo que tienen suficientes agentes del orden público y todos los delitos tipo 1 pasan como si fuera normal, mi país agoniza cuando se invierten Miles de millones de dólares para un rescate social y luego lees en la prensa y ves en televisión como instalaron un inodoro en un baño sin techo. Mi país agoniza por el psicoterror institucionalizado, el ácoso, el discrimen y la misoginia existente y adornada, mi país agoniza por el esclavismo disfrazado de ley, mi país agoniza por falta de sabiduría, por no darse cuenta de lo mal dirigidos que estamos, mi país agoniza por el costumbrismo, y el fanatismo. Por lo anterior y otras cosas, ya no creo en partidos.

Denuncia verificable

Gente, este servidor siempre ha tratado de exponer verdades verificables, eso me ha traído la mar de problemas, porque en un país donde los medios, no todos, están comprometidos con un partido, ideología o movimiento, los que son como yo, se ganan muchos enemigos. Ciertamente, cuando digo que el gobierno es una mafia legal, dónde los dineros no sirven al interés público sino al interés de un grupusculo, caigo mal.

Y es que al parecer vivimos en tal burbuja que es mejor decir medías verdades que la verdad. Con el pasar de los años la impunidad se ha convertido en el recurso de aquellos que cometen delitos contra el erario público, porque al final del día quedan como héroes y no como convictos. Cómo es posible que un país dónde el gobierno alega no tener dinero para los pensionados y los que van de camino, y sin embargo, pueden pagar sendos salarios a personas que la realidad es que no hacen falta, como se llama eso?

No tengo dinero para pagar tu pensión, pero tengo dinero para pagar un salario de Miles de dólares a una persona que lo único que hará será aparecer en la prensa, y si no es así, que alguien me diga cuál es el éxito del Secretario del Departamento de Seguridad Pública, por ahí anda uno en Turismo que se gana un dron y de igual manera, que alguien me diga cuál es su éxito, cuál es el éxito del Secretario de Salud, y sé que el hombre trabaja, igual que trabajaría cualquier otro por menos salario, eso no ha evitado que estemos en rojo y todavía no tenemos un protocolo estándar médico para atender la pandemia. Así que lo que denuncio es verificable, cuando digo que a tres años de María no es justo que contemos con lugares a oscuras, solamente tiene usted que salir y constatar lo que digo.

Pregunta seria; desde cuándo se les dijo que quitarle beneficios a los policías provocaría un éxodo masivo, y pasó o no paso? Pasó, aunque lo quieran adornar pasó. Todavía a estas alturas, la gran mayoría de los que están en el frente de batalla con el Covid-19, tienen que comprarse ellos mismo sus mascarillas y equipos, eso es justo o es una vergüenza. De que vale que cierren todo, si a los que están en el frente no se les proteje? Pero, se me olvidó recordar que es que eso es vocación… Que falta de godrogos, con vocación no se pagan gastos, ni renta, ni necesidades básicas, pero como diría un truan hace algún tiempo, “así es la vida”. Así que, si lo que se expone es la verdad, no te enojes, reconozca sus errores, acepte la responsabilidad, corrija, aprenda y cambie. Solo mi opinión.